- Cubamatinal - http://cubamatinal.es -
La noche de la Nochebuena
Enviado por Redacción el 20. Diciembre 2009 @ 18:56 En Cuba | Ningún comentario
Cuba/ Cuando volverá la Nochebuena…¡Cuándo volverá!

Cubamatinal/ La Nochebuena era la fiesta de la familia cubana. Aquel espacio de encuentro entre seres allegados del que nadie podía sustraerse por lo que a veces el hijo, al casarse, estaba obligado a compartir la actividad con la suegra y con sus padres biológicos.
Por Oscar Mario González
La Habana, 18 de diciembre /PD/ La figura central solía ser el abuelo, en torno al cual se congregaban hijos, nueras, yernos y nietos. Ese día, la rigidez del padre y el abuelo se doblegaba ante el alborozo común y hasta a los pequeños les estaba permitida una broma jocosa con el abuelo; éste, tenía licencia para excederse en los tragos sin límite alguno. Todo se podía por aquello de ser una vez al año; porque era la noche de la Nochebuena.
Para el cubano de entonces resultaba inconcebible la ausencia de tal festejo en el calendario anual. Era más fácil imaginar el hundimiento de la isla que la desaparición de tal efemérides. Representaba pues, un acontecimiento del que disfrutaban todos sin distinción alguna. El negro y el blanco, el más pobre y el más rico, el creyente y el ateo, el comunista y el liberal, el auténtico y el ortodoxo.
En el campo, se abrían los portones y se recogían las talanqueras para que nadie, absolutamente nadie, tuviese impedimento alguno al entrar; para que todos tuvieran acceso al saludo navideño y al abrazo fraterno. Por trillos, caminos y veredas, era un incesante ir y venir de guayaberas y polainas bajo un cielo oscurecido en la noche temprana de la Nochebuena.
En la ciudad, desde bien temprano en la mañana, se oían los rugidos de muerte de los cerdos agonizantes que quebraban el silencio ambiental.
La Nochebuena era una cena en una mesa repleta de comensales cuya oferta principal venía dada por el lechón asado, junto al congrí y a la yuca humedecida en mojo. Tres componentes esenciales e imprescindibles acompañados de diversas opciones que iban desde el turrón de alicante hasta el buñuelo bañado en almíbar, pasando por el rabanito, la lechuguita y el trozo de barra de dulce de guayaba.
En 1969, so pretexto de que las festividades entorpecían el buen ritmo de la zafra cañera y al amparo de la meta de producir 10 millones de toneladas de azúcar, fue suspendida la celebración de la Navidad y con ella la de la noche más hermosa de cuantas puedan haber existido. No se habló del tiempo que duraría pero como casi todas las supresiones revolucionarias se tornaría permanente. Los jerarcas del régimen, por su parte, nunca dejaron de celebrar la Nochebuena y mientras más arriba estaban, más suntuosa la celebración.
No fue sino con la llegada del Papa Juan Pablo II, en enero de 1998, que reapareció la festividad con la concesión del 25 de diciembre como día feriado. Durante 30 largos años hablar de la fecha y su celebración era referirse a algo impropio de un revolucionario; tanto, como ofender al Comandante en Jefe, con equivalencia a un acto de deslealtad o traición a la patria.
Hoy, en este tiempo de gerentes y empresas mixtas, donde algunos mitos revolucionarios han ido al cesto de la basura y la disidencia invade todos los estratos de la sociedad aunque a veces camuflada bajo etiqueta revolucionaria, sólo una minoría de la población siente la nostalgia por la noche de la Nochebuena. Del 80% de la población nacida bajo el castrismo, sólo una parte minoritaria muestra algún pesar cuando llega la noche de la Nochebuena. El régimen no tiene interés alguno en desempolvar la tradición y su alimento ideológico sigue propendiendo a tener a las masas agitando banderitas en la plaza y a la canalla indigna y pestilente rompiendo huesos y acallando voces de opositores y disidentes pacíficos.
A veces, luego de cenar, cuando voy camino de la Iglesia a la Misa del Gallo la noche del 24 de diciembre, veo tanto silencio y tanta tristeza en los hogares que me pregunto para mis adentros: ¡Dios mío, como es posible que hayan podido matar la noche de la Nochebuena!
Entrada impresa a partir de Cubamatinal: http://cubamatinal.es
URL del artículo: http://cubamatinal.es/2009/12/20/la-noche-de-la-nochebuena/
Haga clic aquí para imprimir.