- Cubamatinal - http://cubamatinal.es -

Nuestra Señora de la Almudena

Enviado por Redacción el 31. Enero 2010 @ 18:06 En Cartas a Ofelia | Ningún comentario

Cartas a Ofelia/ Crónica

almudena-1.JPG

Cubamatinal/ París, 30 de enero de 2010.
Recordada Ofelia;

La catedral de Madrid, Nuestra Señora de la Almudena, se encuentra frente a la fachada sur el Palacio Real. Su construcción duró más de un siglo, pues el proyecto inicial data del 1879. Su fachada es neobarroca, aparentemente  para estar estéticamente en armonía con el palacio, pero el interior es neogótico. Fue consagrada por Juan Pablo II en 1993. Las catedrales de: Toledo, Sevilla, Valladolid, Salamanca, y otras grandes ciudades españolas la superan en belleza.

El objetivo de esta carta es contarte sobre las capillas dedicadas a dos santos españoles. Comenzaré por la dedicada a San José María Escrivá, fundador del Opus Dei.

Oración

Oh Dios, que por mediación de la Santísima Virgen otorgaste a San José María, sacerdote, gracias innumera­bles, escogiéndole como instrumento fidelísimo para fundar el

Opus Dei, camino de santificación en el traba­jo profesional y en el cumplimiento de los deberes ordi­narios del cristiano: haz que yo sepa también convertir todos los momentos

y circunstancias de mi vida en ocasión de amarte, y de servir con alegría y con senci­llez a la Iglesia, al Romano Pontífice y a las almas, iluminando los caminos de la tierra con la

luminaria de la fe y del amor.

Concédeme por la intercesión de San José María el favor que te pido… (pídase). Así sea.

Padrenuestro, Avemaría, Gloria.
“Allí donde están vuestras aspiraciones, vuestro trabajo, vuestros amores, allí está el sitio de vuestro encuentro cotidiano con Cristo. Es, en medio de las cosas más materiales de la tierra, donde debemos santificarnos, sirviendo a Dios y a todos los hombres. En la línea del horizonte, hijos míos, parecen unirse el cielo y la tierra. Pero no, donde de verdad se juntan es en vuestros corazones, cuando vivís santamente la vida ordinaria…” San José María Escrivá de Balaguer, de la homilía Amar al mundo apasionadamente, 8 de octubre de 1967.

San José María Escrivá nació en Barbastro (España) el 9 de enero de 1902. Fue ordenado sacerdote en Zaragoza el 28 de marzo de 1925. El 2 de octubre de 1928 fundó, por inspiración divina, el Opus Dei. El 26 de junio de 1975 falleció repentinamente en Roma, después de haber mirado con inmenso cariño por última vez una imagen de la Virgen que presidía el cuarto de trabajo. En ese momento el Opus Dei estaba extendido por los cinco continentes, y contaba con más de 60.000 miembros de 80 nacionalidades, al servicio de la Iglesia con el mismo espíritu de plena unión al Papa y a los Obispos que vivió siempre San José María Escrivá. El Santo Padre Juan Pablo II canonizó al Fundador del Opus Dei en Roma, et 6 de octubre de 2002. Su fiesta litúrgica se celebra el 26 de junio.

El cuerpo de San José María Escrivá reposa en la Iglesia Prelaticia de Santa María de la Paz. Viale Bruno Buozzi 75, Roma.

Al dorso de la estampa que se puede tomar en su capilla aparece el siguiente escrito: Se ruega a quienes obtengan gracias por intercesión de San José María Escrivá, que las comuniquen a la Prelatura del Opus Dei. Oficina para las Causas de los Santos. Calle Diego de León, 14, 28006 Madrid. España.

La otra capilla es la dedicada a San Pedro Poveda, sacerdote, educador, testigo del Evangelio hasta dar su vida por la fe cristiana, que fue canoni­zado por Juan Pablo II en Madrid, el 4 de mayo de 2003. La adhesión incondicional a Jesucristo, la defensa de la dignidad humana, la encarnación de los valores evangé­licos fueron para él claves de su pensamiento y acción.

En la capilla, situada en la nave lateral derecha de la catedral, el escultor madrileño, Naso González, autor del friso que rodea las paredes, ha logrado crear un espacio para la oración y el encuentro con el espíritu de Poveda, con su mensaje para los  hombres y mujeres de hoy.

Las tres partes del relieve nos sitúan ante los pai­sajes más significativos de la vida de este sacer­dote. A la izquierda, Linares (Jaén), pueblo andaluz y minero donde nació Pedro Poveda el 3 de diciembre de 1874 y donde fue bautizado en la parroquia de Santa María. Una fe profunda, como la entraña minera de este pueblo, atravesará siempre su existencia.

En el panel de la derecha está representado Guadix (Granada), lugar emblemático del iti­nerario povedano. Allí fue ordenado sacerdote el 17 de abril de 1897. En el barrio de las Cuevas -la zona más empobrecida de la ciudad- inició su actividad evangelizadora y se adentró en la rea­lidad compartiendo las mismas condiciones de vida de aquellas gentes. Poveda se entregó sin límites a la promoción del pueblo. Trabajó inten­samente por una transformación social, basada en la fuerza del Evangelio y en la educación, que hace crecer en dimensiones humanas y cristia­nas. “Vidas humanas Ilenas de Dios”, afirmaba repetidamente.

La figura central nos acerca al santo en los rasgos más significativos de su identidad. “Sacerdote siempre en pensamientos, palabras y obras”. Educador entregado a la formación de auténticos educadores cristianos. Hombre de Dios, que se hace todo para todos.

Al fondo se perfilan las agujas de la Basílica mariana de Covadonga (Asturias), a donde Ilegó como Canónigo en 1906. La Virgen será compañera insustituible en su camino. Escribió: “Mirando a la Santina, se forjó el ideal de mi vida”. Allí oró y reflexionó durante varios años. Fe, cul­tura, piedad y ciencia, se convirtieron en  los dos pilares de su proyecto evangelizador. Persuadido del importante quehacer de los seglares en la Iglesia, en 1911 fundó la Institución Teresiana, asociación internacional de laicos, que viven su compromiso cristiano a través de las mediaciones educativas y culturales.

almudena-2.JPG

La parte superior derecha de este panel refleja la actividad educadora de Pedro Poveda y su interés por los jóvenes. De ellos lo espera todo, de sus ideales y su fuerza creativa. Esta confianza conti­núa teniendo un fuerte atractivo para la juventud de hoy en distintas partes del mundo. San Pedro Poveda impulsó también la participación de la mujer en la sociedad y se interesó por su forma­ción intelectual y humana. En 1914 inauguró en Madrid la primera residencia universitaria feme­nina de España. Y fue en esta ciudad donde vivió los últimos quince años de su existencia. Por las calles del barrio antiguo en el que se encuentra la catedral encontra­mos, avanzó repetidamente su paso de hombre bueno empeñado en demostrar que “es mejor dar que recibir”; el paso de un sacerdote convencido de que Dios camina entre la gente.

En Madrid, el 28 de julio de 1936, Pedro Poveda entregó su vida en martirio como sacerdote de Jesucristo. Su cuerpo descansa en el Centro de Espiritualidad “Santa María” de Los Negrales (Madrid).

Oración

Señor Dios nuestro,
que has elegido a san Pedro
presbítero y mártir,
para promover la fe cristiana
mediante la educación y la cultura.

Concédenos alcanzar, por su intercesión,
audacia en el anuncio del evangelio
y fortaleza en la confesión de la fe.
Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén

Un gran abrazo desde la Ciudad Luz,

Félix José Hernández.


Entrada impresa a partir de Cubamatinal: http://cubamatinal.es

URL del artículo: http://cubamatinal.es/2010/01/31/nuestra-senora-de-la-almudena/

Haga clic aquí para imprimir.