- Cubamatinal - http://cubamatinal.es -
Marx revisitado
Enviado por Redacción el 28. Marzo 2010 @ 11:03 En Cultura | Ningún comentario
Cultura/ Teatro y doctrina

Cubamatinal/ Los máximos del Mandarinato verde olivo y sus aparatchiks más próximos deberían asistir por estos días a la sala Hubert de Blank, donde durante todo el mes de marzo está en escena “Marx en el Soho”, una obra del recientemente fallecido Howard Zinn.
Por Luis Cino
La Habana, 25 de marzo /PD/ Tal vez los Jefes y sus aparatchiks, tan rudos y poco dados al teatro hecho por otros, no puedan apreciar el excelente desempeño del actor Michaelis Cué. Sé de su mal gusto e incultura crónica, aún en asuntos de marxismo. Sólo que pienso que el monólogo de Carlos Marx en su segunda venida a este mundo (que sigue egoísta y cruel), pudiera darles las claves del marxismo revolucionario, a ver si les sirve de algo. Eso, si les interesa hallar alguna forma de salvar su versión del socialismo que hace agua por todas las vías, a babor y estribor.
Pero en Cuba, luego de la botadura masiva durante el Período Especial de los ejemplares del Manifiesto Comunista y El Capital (o su aprovechamiento para otros usos ante la carencia de papel sanitario), Carlos Marx sólo le interesa en serio a la periodista y escritora Paquita Armas Fonseca, que hace más de 20 años escribió el libro “Moro, el gran aguafiestas” y dice seguir enamorada del creador del marxismo y sus propuestas.
Marx le interesa además a un puñado de teóricos asustadizos y sin demasiado porvenir, al economista Pedro Campos y los comunistas revoltosos y en pijama de kaosenlared, que resultan más marxistas y con más dedos de frente que los autotitulados comunistas del Partido Único que nos desgobiernan.
Los mandarines vitalicios y absolutos, para jugar a las casitas con el socialismo, como han hecho en los últimos 51 años, lo declararon irrevocable como pescado congelado en la nevera. Pero el marxismo, aunque lo hayan reincorporado en fecha reciente a los planes de enseñanza y se llenen la boca para calificarlo como “una herramienta excepcional”, en realidad sólo les sirve como torpe coartada.
Supongo estaremos de acuerdo que a este capitalismo monopolista de Estado totalitario, loco por desentenderse de su deber social, mezquino, sin polémica, aburrido, chapucero e ineficiente en cualquier cosa que no sea la propaganda y la represión, aunque titule “comunista” a su partido único y trate de hacer pasar su discurso como tal, de socialista sólo le queda malamente la retórica.
¿Será esta “la absurda contradicción entre filosofía y hechos” a que se refería en reciente entrevista el cantautor Pablo Milanés? (Bienvenido al bando de los disidentes, querido Pablo).
Si nos quieren condenar al socialismo hasta que ni la muerte de los líderes históricos nos separe, ¿por qué no tratan de arreglarlo, salen de la caverna y avanzan, como piden los comunistas de kaosenlared, hacia la socialización, el trabajo asociado, las cooperativas, los consejos obreros, la participación directa de los trabajadores en la dirección y gestión de la producción y los servicios, la propiedad o el usufructo de los medios de producción y las ganancias? Digo, si hablamos de socialismo de verdad. La versión verde olivo agoniza irremisiblemente, y no la salva el médico chino ni el aprendiz de chamán venezolano.
Pero los Jefes, tan preocupados por salvar lo que llaman “los logros de la revolución y el socialismo”, se esfuerzan con entusiasmo por hundirlos en la mierda. Para ellos, el socialismo es la trinidad intolerante y neo-stalinista Gobierno-Partido-Estado, la propiedad estatal absoluta, los planes quinquenales, el trabajo asalariado mal pagado, la subordinación de todos los derechos y libertades del pueblo al Estado centralizado. Es evidente que no sacaron ninguna lección provechosa del naufragio del socialismo real.
En contra del cooperativismo y la autogestión socialista, los burócratas y jingshangs del socialismo monopolista de Estado, tan distantes de Marx como de Hayek, refuerzan el carácter asalariado y clasista del trabajo y se asemejan cada vez más a una clase burguesa-capitalista. Sólo que mucho más explotadora y abusiva por la circunstancia del estado como único empleador. Y sin una gota de gracia ni para tirarse un pedo.
El sistema, cada día es más impopular. Pero los retranqueros del inmovilismo siguen en sus trece. Todo hace indicar que a este muerto, tanto se atrasaron las reformas, que ya no hay quien lo pare. Sólo queda, es cuestión de tiempo, esperar la restauración plena del capitalismo clásico. Así que lo mejor que pueden hacer los comunistas de kaosenlared es guardar bien las banderas rojas para cuando en Cuba vuelva a haber sindicatos libres y derecho a huelga. Mientras, en lo que queda de este turbulento mes de marzo, pueden dar una vuelta por la sala Hubert de Blanck y encontrarse con el monólogo marxista-revolucionario en boca de Michaelis Cué. Lo disfrutarán.
Entrada impresa a partir de Cubamatinal: http://cubamatinal.es
URL del artículo: http://cubamatinal.es/2010/03/28/marx-revisitado/
Haga clic aquí para imprimir.