Opinión/ El país del chivo

Cubamatinal/ Todo habrá sido una borrachera asquerosa y hay que decirlo porque de lo contrario, como nación, quizá podríamos repetir la catástrofe vivida desde 1959, aun cuando el Fondo Monetario Internacional nos entregase (de regalo por aquello de que los cubanos somos graciosos y divertidos ) la totalidad de sus reservas de oro.
Por Luis Tornés Aguililla
Francia, fin del año 2010/ Con la histórica excepción de unos pocos miles, en Cuba, la gente se enamoró del Enfermo Mayor, aquello fue como si a la masa anónima y fluctuante le fuera indispensable tener de profeta a un trueno vestido de Nazareno –como diría el poeta – y no se trató, únicamente, de una circunstancia dictada por la Guerra Fría, valga la salvedad aquí para el día de mañana, cuando los libros de historia empiecen con el cuento indispensable que provea sosiego en las almas, otrora babosas y pecadoras, ¡ no señor !, en Cuba hubo maldad o como diría un escritor cubano que odia a media humanidad en Miami: en Cuba hubo también mucha hijoeputez.
En este mes de diciembre de 2010, seguimos ante la evidencia de que Cuba es una horrible pesadilla donde los hombres del poder han logrado algo impensable : destruir el país en todos los órdenes.
Primer ejemplo : línea aérea de « Cubana » entre Madrid y La Habana. Al cabo de dos horas de vuelo, un miembro de la tripulación requiere a una señora mayor, de la manera siguiente : « Mamita hajme el fabol siéntate que eto va empesal a dal bandaso… ».
Segundo ejemplo : para eliminar el marabú, los infalibles dirigentes de La Involución fumigan el herbicida 2,4 D con aviones y lo hacen sin reparar en las graves consecuencias sanitarias para las personas, la fauna y la flora cuando todos sabemos que las perretas de Raúl Castro en torno a la producción agrícola o sus burlas socarronas al hablar del marabú no pasarán de ser gesticulaciones mañosas. ( de viejo decrépito ).
Tercer ejemplo : lo acabamos de ver, Raúl Castro no tuvo el valor de autorizar el viaje de Guillermo Fariñas a Estrasburgo para que éste recibiese el premio otorgado por la Unión Europea. Imagine – amigo lector – que en Cuba hay que pedir permiso al Nerón de turno para salir del territorio.
Cuarto ejemplo : porque once cubanos no quieren irse de Cuba, nuestro general de oficina los mantiene presos.
He aquí, un botón de muestra de lo que desde hace más de medio siglo soporta el pueblo cubano a manos de una sarta armada arropada en una complicidad masiva y bestial.
¡ Qué juma, señores !.
