Archive for October 19th, 2011

Cardenal Ortega cumple años y presenta renuncia

Wednesday, October 19th, 2011

Sociedad/ Religión

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Cubamatinal/ El cardenal Jaime Ortega cumplió 75 años y renunció como arzobispo de La Habana, según lo ordena el derecho canónico, sin que ello signifique en lo inmediato el abandono de su cargo.

La Habana, 18 de octubre/ AP/ “Ahora corresponde al Papa Benedicto XVI aceptar de modo expedito la renuncia o aplazarla para otro momento”, explicó a la AP Orlando Márquez, director de la revista Palabra Nueva, la publicación del Arzobispado.
En todo caso Ortega mantendría su designación como cardenal elector (del Pontífice) hasta las 80 años y de obispo.
Ortega cumplió 75 años el 18 de octubre y según el Código de Derecho Canónico debe presentar su dimisión al gobierno pastoral de la diócesis, cosa que ya hizo, indicó Márquez.

Hijo de un obrero azucarero y un ama de casa, el cardenal Jaime Lucas Ortega y Alamino durante décadas llevó su labor pastoral en medio de las dificultades y limitaciones que el proceso revolucionario cubano impuso a la práctica religiosa. Con el paso de los años se volvió un interlocutor de las autoridades, al punto de haber gestionado -y obtenido- en 2010 la liberación paulatina de una cincuentena de presos políticos arrestados en 2003.

Nacido en la localidad de Jagüey Grande en Matanzas en 1936 fue ordenado sacerdote el 2 de agosto de 1964 -la revolución ya había triunfado y los religiosos eran mal vistos- y nombrado vicario cooperador de la ciudad de Cárdenas. En los 80 llegó al Arzobispado de La Habana.
En noviembre de 1994 recibió de manos del Papa Juan Pablo II el título de cardenal, el único en Cuba, y cuatro años después el propio pontífice viajó a la isla.

Ida y vuelta

Wednesday, October 19th, 2011

Opinión/ Ópticas

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Foto: Amarilis C. Rey

Cubamatinal/ Por regla general solemos decir que nada en la vida es eterno. Esta afirmación a mi juicio tampoco es completamente cierta. Hay situaciones que van más allá de nuestro alcance y sí determinan la invariabilidad de algunas cosas que se escapan de nuestro control. No obstante, tomar determinadas decisiones en la vida, no necesariamente implican que posteriormente sean variadas para tomar otros derroteros que nos lleven de vuelta al punto de partida y viceversa.
Por Ulises Vallín

Madrid, 18 de octubre/ En el caso particular de la migración creo que una persona puede decidir vivir donde desee y comenzar una vida nueva en tierras ajenas a la suya, pero de la misma manera podría en un momento determinado regresar a su tierra natal o mover su residencia a un tercer o cuarto país.

Generalmente, la migración nunca fue tomada por aquellos que decidían trasladarse fuera de su entorno, como algo definitivo; sino que en su inmensa mayoría los emigrantes han sido movidos a salir de sus países de origen, por situaciones económicas o políticas. Una vez resueltos estos problemas, regresaban con los medios que habrían logrado acumular mediante su esfuerzo; o en el caso de emigrar por razones políticas, cuando la situación del país les era favorable y garantizaba su integridad física. No obstante siempre ha habido personas que después de muchos años fuera de su tierra, han creado vínculos familiares o sociales con el país donde se encontraban y han permanecido en él hasta el fin de sus días.
Sin embargo, en el caso cubano vemos una diferencia a partir del año 1959 que hace que esta regla varíe al menos en un grado considerable, ya que a partir de este año Cuba que hasta entonces era un país de acogida a una gran cantidad de inmigrantes, pasó a convertirse en un país de emigrados.

Las primeras personas que abandonaron la isla, fueron de dos tipos. Los primeros lo hicieron obviamente por razones políticas y los segundos por razones definitivamente económicas. El gobierno revolucionario expropió las propiedades de los grandes, medianos y pequeños empresarios, dejándolos en un total desamparo financiero y legal forzándolos de esta manera a emigrar del país.
En un principio estos colectivos presumían que ese estado de cosas no duraría mucho y por eso se puede afirmar sin temor a equivocarse, que los cubanos que abandonaron el territorio nacional a inicios de la década del 60, estaban convencidos que regresarían en cuanto la situación política y económica volviera a la normalidad. Con el paso del tiempo vieron que no fue así y no les quedó más remedio que acomodarse como bien pudieron a la sociedad donde se encontraban y echar raíces, aunque murieron con la esperanza de volver algún día.

En el momento que los emigrados de los primeros años se percataron de la imposibilidad de regresar en un período de tiempo corto a Cuba, se comienza a dar el fenómeno que he llamado de ruptura nacional, pues los desterrados comienzan a transmitir la misma teoría que el gobierno cubano estaba aplicando con ellos. Desde La Habana se prohibía el regreso de los emigrados y también cualquier contacto entre las familias que habían quedado fragmentadas y atrapadas entre dos orillas. Entonces desde el exilio se declara la misma estrategia como una manera de cerrar filas ante el dolor y la desesperanza. No regresar jamás a la isla, hasta que el gobierno actual, no abandone el poder definitivamente.

De modo que a partir de ese momento los cubanos que emigraban, lo hacían con la convicción de cortar definitivamente todo nexo con la isla. Era una decisión que se tomaba a sabiendas de que no habría retorno, al menos en una gran mayoría de los casos.

Esta división de la nación cubana ha causado grandes estragos en la sociedad civil, pues conllevó a un gran antagonismo entre las partes que quedaron divididas por la geografía. El telón divisorio que se alzó entre los que salían y los que quedaban, duró más de 20 años, fue entonces cuando los cubanos que vivían en el exilio, fueron autorizados por el gobierno de La Habana a regresar de visita a la isla.

Para ese momento; aunque muchos regresaron a reencontrarse con sus familiares, ya el daño sociológico e ideológico, estaba hecho. El descalabro de la migración sin posibilidad de retorno había cumplido su función totalitaria en la población cubana.
El gobierno de Cuba ya había elaborado un método de estricto control para los cubanos que vivían fuera y querían visitar a sus familias. En primer lugar, abrogarse el derecho de decidir quién podía visitar o no el país que continúa así hasta nuestros días.
Sin estar prescrito por ninguna ley constitucional, los funcionarios del estado, deciden desde ese entonces, quién puede volver al país como turista. Recalco el término turista, porque ningún cubano puede volver libremente a residir en Cuba después de haber emigrado, salvo excepciones muy limitadas y excluyentes.
Evidentemente detrás de esto hay un factor económico considerable, pues el no permitir el regreso definitivo de los emigrados al país,  pero sí la posibilidad de visitarlo como turistas, hace que el flujo de ingresos por ese concepto aumente de una manera considerable e ininterrumpida.
Este fenómeno, comienza a manifestarse más claramente a partir de los años 90 cuando extinguido el bloque socialista, – que permitió  al gobierno cubano durante décadas disfrutar de rentas de origen político-  , el estado cubano da un giro de 180º en su política exterior y despenaliza el dólar en 1993. Esto permitió  el flujo de la inversión  y  el turismo extranjeros por una parte  y  las visitas de la comunidad cubana en el exilio como nunca antes.
De este modo el turismo internacional descubrió un nuevo destino tanto de inversión como de esparcimiento, rodeado hasta ese entonces de un “misticismo romántico”  digno de un culebrón surrealista. Además, se abrió la posibilidad de que los cubanos residentes en el extranjero enviaran remesas a sus familiares en la isla creando así un flujo de divisas, ininterrumpido y siempre in crescendo.
Esta estrategia fue a mi manera de ver, la que salvó del colapso al régimen cubano en la década del 90. No obstante, esta “apertura”, condujo a nuevos problemas de tipo sociológico, ya que a partir de ese entonces la visión que los cubanos tenían del exterior –totalmente desvirtuada- , cambió por completo, aunque no en el mejor sentido.
Ahora, sobre todo las nuevas generaciones, que dicho sea de paso habían nacido dentro del sistema totalitario y no conocían nada más que la terrible crisis económica en que vivían (período especial); en contacto con decenas de extranjeros en las calles de la ciudad y al mismo tiempo con sus propios familiares que regresaban después de largos años de exilio, comenzaron a buscar la forma de emigrar pero con una nueva concepción, poder salir, ayudar económicamente desde fuera a sus familias y volver como turistas.
La migración actual de Cuba está compuesta por un colectivo que en su inmensa mayoría, no conciben la idea de volver a residir en la isla.
Este sentimiento de desarraigo está dado principalmente por la cerrazón de la política migratoria del gobierno cubano, que  no permite la doble nacionalidad de sus ciudadanos, ni mucho menos la posibilidad de residir en Cuba, una vez hayan pasado 11 meses y un día de haber salido del país.
Además la imposibilidad de los cubanos que viven fuera de la isla, de invertir capital y comenzar negocios en Cuba, añade un plus a la acritud de los mismos ante este tema.
Impera la ley de la simulación y una inmensa cuota de post modernismo, donde se comienza a “parecer y no ser”; influyen en la actitud de un colectivo humano que no es capaz de traspasar el umbral del pasado y ubicarse en un presente que nos debería mover hacia otros derroteros. Los más de 50 años de régimen totalitario han influido de una manera importante en este comportamiento.
De manera que, desperdigados por la geografía mundial, los cubanos repiten frases típicas como “resistencia a cualquier precio”, “aquí no se rinde nadie” y, “pa´tras ni pa´coger impulso”. Este simulacro constante de firmeza, prosperidad y felicidad, son evidentemente legados de una revolución que se ha movido dentro de estos mismos parámetros, llevándonos a una situación de total desequilibrio económico, social, moral y de salud mental.

Una considerable dosis de surrealismo está acompañando a la sociedad civil cubana en la diáspora desde la década de los 90, ya que como se ha dicho anteriormente; no concibe ideas normales para cualquier colectivo de emigrantes como son el salir y entrar libremente, invertir capital, etc. Por lo tanto se puede agregar que de alguna manera es un exilio impuesto por el propio individuo. Un exilio que le hace un personaje raro e inadaptado. En su mayoría trasladan toda su cultura y folclore, en muchos casos crean guetos donde finalmente sucumben una y otra vez, atrapados por unas reglas diferentes y un orden social imposible de asimilar en su totalidad.
En resumen, la anormalidad de la diáspora cubana, es la que ha creado en primer lugar el falso mito de la emigración exitosa dentro de la isla, que mueve a la mayoría de la población a desear emigrar compulsivamente en una carrera desesperada hacia lo absoluto y sin retorno, condicionantes estas traumáticas para los actores de cualquier sociedad.
Si añadimos a esto el absoluto despojo de derechos que como consecuencia de la emigración sufren los cubanos una vez abandonado el territorio nacional, tenemos como resultado la sociedad cubana de hoy.

Articulo relacionado: Emigración cubana ¿Económica o política?

La pintura impresionista de Berthe Morisot

Wednesday, October 19th, 2011

Cartas a Ofelia/ Crónicas

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Cubamatinal/ París, 18 de octubre de 2011.

Querida Ofelia:

El Museo Thyssen-Bornemisza presenta este otoño, por primera vez en España, una exposición monográfica dedicada a la artista impresionista Berthe Morisot. Gracias a un importante acuerdo de préstamo, se exhibirán más de treinta obras procedentes del Musée Marmottan Monet de París, junto a otras pertenecientes a las colecciones Thyssen, que permitirán descubrir una pintura elegante y luminosa a través de paisajes, escenas cotidianas e íntimos retratos femeninos.
Casada con Eugène Manet, el hermano de Édouard Manet, Berthe Morisot (Bourges, 1841 -París, 1895) fue la primera pintora que decidió unirse al Impresionismo, el grupo más avanzado del arte de la época, participando en la mítica Primera Exposición Impresionista de 1874 y en otras posteriores. El suyo es un caso excepcional en la Historia del Arte del siglo XIX, porque es el de una mujer perteneciente a la alta burguesía francesa que consigue desarrollar una importante carrera profesional como artista, vinculada a un movimiento nuevo, que entonces provocaba rechazo.
El espejo de vestir, de la Colección Permanente del Museo, es una de las pinturas que Berthe Morisot   presentó en la Tercera Exposición Impresionista de 1877 y la obra que se encuentra en el origen de esta exposición.
Ejecutada con una delicada factura de suaves pinceladas, muestra a una joven vistiéndose pausadamente frente a un espejo de estilo Imperio. La artista estuvo preocupada de manera especial por el estudio de la luminosidad y el color, y compartió el interés de los demás impresionistas por los reflejos de la luz. Su carácter independiente y con cierto punto de rebeldía se deja ver en su obra, que permite acercarse también al papel de la mujer en la Francia de finales del siglo XIX,  ya que no sólo fue una gran creadora sino también una mujer burguesa, urbana e interesada por la moda y la activa vida cultural de la época, que se relacionó con intelectuales y artistas como Manet, Renoir, Monet, Pissarro, Degas o Mallarmé. La representación del universo de los sentimientos femeninos fue un asunto tan permanente en la obra de Morisot que su amigo el poeta francés Paul Valéry solía decir de ella que «vivía su pintura» y «pintaba su vida».

Berthe Morisot fue educada en el gusto por las artes y la música. La educación artística oficial de la École de Beaux Arts no estaba entonces abierta a las mujeres, pero su interés y capacidad creativa hicieron que profundizase en su formación pictórica, junto a su hermana Edma, de mano de maestros que impartían clases privadas a jóvenes aficionadas. Entre ellos se encontraba Joseph -Benoît Guichard, quien animó a ambas hermanas a entrar en el Musée du Louvre como copistas, ocupación habitual de los jóvenes pintores de la época. En 1858, descubrieron a Henri Fantin -Latour y Félix Bracquemond, un contacto que pudo favorecer que su nuevo maestro, Achille Oudinot, les propusiera pintar al aire libre.
Gracias a Oudinot conocieron a Camille Corot, que influyó en ellas de forma determinante, y gracias a Fantin -Latour conocieron en 1868 a Édouard Manet, para el que Berthe Morisot se convirtió en modelo destacada de varias de sus obras, entre ellas El balcón (1868 -69), inspirada en Las majas en el balcón (c. 1808-12) de Francisco de Goya. A partir de entonces, Morisot y Manet mantuvieron una estrecha relación artística y personal.

En 1869 su hermana Edma abandonó la carrera artística tras contraer matrimonio y abandonar la casa familiar, por lo que Berthe continuó en solitario su actividad pictórica. Su temática, en la que siempre habían predominado los ámbitos domésticos, se centró aún más en escenas protagonizadas por sus propias hermanas y los hijos de éstas. Cuando en 1874 nació su hija Julie, ésta se convirtió en su nueva protagonista.

Precisamente las fotografías de Berthe Morisot junto a sus familiares y amigos más allegados sirven de introducción a la selección de obras de la artista que reúne la muestra. En cada sala, sus lienzos se apoyan en otros de pintores relevantes en su vida, como Corot, Boudin, Manet, Degas, Renoir, Monet y Pissarro, en un recorrido temático donde escenas de la vida cotidiana de las mujeres de la época comparten protagonismo con elegantes retratos femeninos, así como con imágenes urbanas, campestres o marítimas.
Berthe Morisot. La pintora impresionista.   Colección del Musée Marmottan Monet, París. Madrid, Museo Thyssen- Bornemisza, del 15 de noviembre de 2011 al 12 de febrero de 2012. Comisaria: Paloma Alarcó, jefe de conservación de Pintura Moderna del Museo Thyssen -Bornemisza.
Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

La Unión Europea y el CPJ elogian el trabajo de Laura Pollán

Wednesday, October 19th, 2011

Internacionales/ Destacan su trabajo a favor de los derechos humanos, determinación y coraje

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Cubamatinal/ La jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, dijo que Laura Pollán fue “una dedicada activista de los derechos humanos que trabajó infatigablemente para la liberación de prisioneros políticos en Cuba”.”Su muerte es una gran pérdida para Cuba”

Bruselas, 18 de octubre/ Martinoticias/ La Alta Representante de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, lamentó el martes el fallecimiento de Laura Pollán, líder de las disidentes cubanas Damas de Blanco, y elogió su trabajo en pro de los derechos humanos.

“Su muerte es una gran pérdida para Cuba”, señaló Ashton en un comunicado, en el que trasladó sus condolencias a la familia y amigos, indicó la agencia EFE.
Según la jefa de la diplomacia comunitaria, Pollán fue “una dedicada activista de los derechos humanos que trabajó infatigablemente para la liberación de prisioneros políticos en Cuba”.
“Sus esfuerzos, en cooperación con la Iglesia Católica cubana, contribuyeron a la liberación este año de los últimos presos del grupo de 75 encarcelados durante la ‘Primavera Negra’ en 2003, así como otros prisioneros políticos”, indicó Ashton.
Además, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) dijo que Pollán deja un legado de determinación, coraje y creatividad.
Pollán murió el pasado viernes debido a un paro cardíaco tras una semana en estado muy grave por una insuficiencia respiratoria y descompensación diabética.

Las Damas de Blanco fueron galardonadas en 2005 con el premio Sájarov a la libertad de conciencia, que concede cada año el Parlamento Europeo a defensores de los derechos humanos y la democracia.

Socialismo: La Gran Mentira De Todos Los Tiempos

Wednesday, October 19th, 2011

Colaboraciones/ Ópticas

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Cubamatinal/ El Socialismo es la mentira más grande de todos los tiempos, es la utopia que no puede ser, un sistema ineficiente cuya irracionalidad lo condena al fracaso desde el comienzo. Muchos defensores del Socialismo le echan la culpa del fracaso a los que han estado a cargo de implementarlo. Pero es un sistema que va en contra de la naturaleza humana. Un sistema que en los paises que se ha impuesto,prosperos, ricos y pobres, en todo tipo de culturas y razas, en todos los continentes siempre treminan igual, en dictaduras sangrientas que lo empobrece. Es un sistema que no tiene arreglo.

Por Ulises Larramendi
Los Angeles, California, 19 de octubre/ El Socialismo se especializa en explotar la pobreza, promete lo que no puede o va a dar. Dice repartir la riqueza del país, cuando la historia nos ha enseñado que la prosperidad no se crea quitándole a los que tienen para darle a los que no tienen. Promete liberar la humanidad, erradicando la pobreza y resolviendo los problemas de la sociedad, creando la igualdad, prosperidad y seguridad. Pero debido al odio a la empresa privada el sistema trata de estrangular el espíritu, la libertad humana, la iniciativa y el éxito individual. Se apodera de la propiedad privada, la base de la libertad, sin importarle el derecho del individuo y terminan con los derechos de todos, obligando al ciudadano a rendirse totalmente al estado.

Ellos deciden como debe vivir el ciudadano pues creen a todos iguales. Se les olvida que cada persona tiene gustos, deseos, metas, y diferentes prioridades. Su objetivo es la destrucción de la economía privada, crear el Capitalismo de Estado y una economía centralizada y planificada, donde todos dependen y trabajan para el gobierno. Dándole al estado un poder sobre los ciudadanos jamás visto y creando una dictadura totalitaria. En el siglo 20, el Socialismo fue la base de todas las dictaduras totalitarias, como el Comunismo, Fascismo y Nazismo, que causo tanta miseria, tristeza y derramamiento de sangre.

Contrario al Socialismo el Capitalismo ha demostrado ser eficiente al reducir la pobreza, aumentando la calidad y el nivel de vida, cosas que el Socialismo promete  pero no puede cumplir.

Muchos no se dan o no quieren  darse cuenta que los beneficios ofrecidos por el Socialismo solo se pueden obtener y se han obtenido a través del Capitalismo. El Capitalismo es el que saca  a los países de la pobreza mientras que el Socialismo en vez de distribuir las riquezas distribuye la pobreza.  Por eso siempre se ven éxodos  masivos de los países socialistas a los capitalistas, cosa que los defensores del Socialismo no quieren o no pueden explicar.

El Capitalismo promueve la democracia, libera las mentes y la creatividad humana que tantos beneficios ha traído a la humanidad. Fue la iniciativa individual en países Capitalistas, la que creo la Revolución Industrial, la televisión, radio, teléfono, el avión, el automóvil, computadoras, los tantos avances en medicina y muchas cosas más las cuales no se crearon por orden de ningún gobierno.

Los países más prósperos son siempre democracias capitalistas. Son países grandes y pequeños, con todo tipo de cultura y razas que se encuentran en todos los continentes.

Muchos países del mundo pudieran avanzar si los gobiernos disminuyeran sus interferencias en la industria privada al maximo y privatizaran todas esas industrias que poseen, las cuales dejarían de dar pérdidas si estuvieran en manos privadas.  La función del gobierno es de gobernar democráticamente y con honradez.

Todavía hay muchos, que viendo el fracaso de los países socialistas siguen creyendo en las promesas del Socialismo, sin darse cuenta que están respaldando a profetas falsos, que siguen hablando y prometiendo un futuro que jamás llegara.