Información

Ha accedido a los Cubamatinal archivos del weblog del día 29. Diciembre 2011.

Calendar
Diciembre 2011
L M M J V S D
« Nov   Ene »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

Archivo para 29. Diciembre 2011

Ahora que se descongestionarán las cárceles

Sociedad/ Los presos como moneda de cambio

no-todas-las-celdas-son-igual.jpg

Cubamatinal/ El anuncio del indulto de 2 900 presos, hecho el 23 de diciembre por el general Raúl Castro ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, pudiera ser un buen motivo para el optimismo. Después de todo, es la primera vez en 53 años de dictadura, que hay un indulto propiamente dicho. Anteriormente, cuando se han producido excarcelaciones de prisioneros políticos, casi siempre con destierro, ha sido como gestos para complacer a determinadas personalidades internacionales o meros cambalaches, en momentos de apuros, por ventajas políticas o comerciales.
Por Luis Cino Álvarez

La Habana, 29 d diciembre/ PD/ No obstante, me resisto al optimismo. ¿Qué pasó con la tan esperada reforma de las leyes migratorias? Habida cuenta del dudoso pragmatismo de la era raulista, las cucharetas de los retranqueros y la lentitud en el paso en cambiar “todo lo que debe ser cambiado”, tendremos que esperar, no se sabe cuánto, por las modificaciones que “serán introducidas paulatinamente”. Mientras tanto, a más de 40 000 exiliados les seguirá vetado el visitar su patria, sólo por oponerse al régimen, la inmensa mayoría de un modo absolutamente pacífico.

¿Por qué considerar maravilla el indulto a personas que en su mayoría estaban en la cárcel por motivos que en ninguna otra parte del mundo serían delitos? En todo caso, los que realmente delinquieron, lo hicieron por culpa de un sistema fracasado que obliga a violentar cotidianamente su peculiar legalidad para poder sobrevivir en medio de tantas carencias y prohibiciones.

Más que hablar de “la generosidad de la revolución”, que todos sabemos que sólo existe en los discursos, sería mejor descriminalizar la disensión y modificar el anacrónico código penal cubano con figuras de delito tan fascistoides como la peligrosidad social pre-delictiva. De lo contrario, las más de 200 cárceles que existen en Cuba y que ahora se descongestionan, muy pronto se volverán a llenar.

De hecho, no habrá que esperar mucho para que se llenen. El general-presidente anuncia que la batida contra los corruptos seguirá y que esta vez sí va en serio. Ojala caigan en el jamo los que verdaderamente deben caer, porque somos muchos los que olemos las purgas en el ambiente. Si a eso se une el incremento de las desigualdades sociales y el consiguiente auge delictivo que ya vemos, el reemplazo de los 2 900 indultados podemos darlo por seguro. Y no será nada alentador tener que esperar otro medio siglo más por el próximo indulto.

Trabajar sin cobrar, ¿dónde vamos a parar?

Sociedad/¡Socia…qué!

periodoespecial.jpg

Cubamatinal/ Interesante artículo el de Sheyla Delgado, aparecido en el “Granma” del martes 13 de diciembre, titulado Romper la cadena de impagos: una “cuenta” por saldar. No hay que buscarle las cuatro patas al gato; toda la ineficiencia de un sistema económico que no admite remiendos, sumada a la manifiesta incapacidad y corruptibilidad de los dirigentes, trae estos resultados, o mejor dicho, esta falta de resultados. El socialismo no funcionó en el siglo XX y mucho menos lo hará en el XXI.

Por Hildebrando Chaviano Montes
La Habana, 29 de diciembre/ PD/ A partir de la llamada segunda ofensiva revolucionaria en el año 1968, se armó oficialmente el gran despelote de los sistemas económico y jurídico del país: cero relaciones contractuales entre personas naturales o jurídicas, nada de declaración de ingresos, se acabó la política fiscal, llegó la gozadera.
De esta forma quedó establecido que algunos dirigentes, amigos de dirigentes y familiares de dirigentes, podían meter las manos en el saco del erario público sin tener que rendir cuentas a nadie, ya que todo era de todos. ¿Qué necesidad había de que una empresa socialista le reclamara a otra por no entregar un producto, o no pagar un servicio? Esos eran rezagos capitalistas de los cuales por fin nos habíamos librado, gracias a la economía planificada y a las ideas descabelladas del máximo líder.
¿Qué decir entonces de los pocos y mal vistos campesinos privados, a los cuales se les sometió durante décadas a una guerra no declarada? Si tenían abundantes ingresos no era por productivos y eficientes, sino por alguna oscura artimaña del enemigo imperialista para demostrar que las cooperativas y empresas estatales eran absolutamente inoperantes. Si los campesinos se enriquecían en medio de tanta pobreza, bien podía el justiciero Estado Socialista dejar de pagarles de vez en cuando, y aquí no ha pasado nada.

A partir de la segunda mitad de los 70, la dirección del país, obligada por las circunstancias (léase URSS), se dio a la tarea de institucionalizar el desastre: se restableció la contratación, se instituyeron órganos de arbitraje al estilo soviético, y parecía que al fin reinaría el orden, pero de nada sirvió, al final se impuso el estilo de dirección voluntarista y anarquizante.

Después de tantos años, y para que todo el mundo vea quién manda aquí, los vicios económicos, financieros y jurídicos de aquella época romántica de la Revolución verde-roja, siguen ahí, como el marabú. En el incumplimiento de los contratos con los campesinos influyen: el burocratismo socialista, el irrespeto de la dictadura a sus propias leyes y la mala fe de los que siguen sin aceptar la empresa privada, más por inercia, egoísmo y envidia, que por ideología.

|