Cartas a Ofelia/ Crónicas culturales: Cine

Cubamatinal/ Madrid, 13 de mayo de 2012.
Querida Ofelia:
El madrileño Cine Estudio recupera tres obras maestras del cine mudo: Tiempos modernos , El crepúsculo de los dioses y la triunfadora de la última edición de los Oscar, The Artist . Un pequeño recorrido desde los momentos finales del cine mudo hasta los años de la crisis del cine con la llegada del sonoro. Un ciclo que revive aquellas imágenes que crearon un lenguaje propio dentro de la historia del cine.
El cine mudo constituye la primera etapa histórica del séptimo arte. Cuando todavía la tecnología del cine no permitía grabar sonido y sincronizarlo con la imagen, este arte constituía un montaje de imágenes e intertítulos que contaban una historia valiéndose de su fuerza narrativa. En aquella época se filmaron películas que llevan años siendo estudiadas y sirviendo de referencia a cineastas y cinéfilos; Metropolis (Fritz Lang, 1927), Sunrise (F.W. Murnau, 1927), City of lights (Charles Chaplin, 1931) o Nosferatu (F.W. Murnau, 1922), entre otras.
No se puede hablar de cine mudo sin mencionar las películas de Charlot, el personaje que hizo mundialmente famoso a Charles Chaplin. Chaplin dirigió 73 títulos y actuó en 86 entre largometrajes y cortos, recibió el Oscar honorífico en dos ocasiones, fue nominado al Premio Nobel de la Paz y desde 1970 cuenta con su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. Tiempos modernos (1936), la última película en la que aparece el personaje de Charlot y que ahora recupera el Cine Estudio, es una de sus películas más aplaudidas y emblemáticas y forma parte de las listas de películas más importantes de la historia del cine.
Con los avances tecnológicos nació el cine sonoro a finales de los años veinte. Losestudios y las salas de exhibición tuvieron que invertir ingentes cantidades de dineropara adaptarse a una nueva época.Diez años después del estreno de la primera película sonora, El cantor de jazz (1927), el cine mudo prácticamente había desparecido.
Los años 50 son una etapa de ruptura. Con la música y el cine nacen nuevas estrellas que se convierten en ídolos de una generación en busca del cambio, la libertad y la rebeldía de la que hacen su forma de vida Marlon Brando o James Dean.
Fueron años de crisis para la industria cinematográfica que se veía amenazada por la consolidación de la televisión. El crepúsculo de los dioses(1950) de Billy Wilder refleja magistralmente la crisis. La audiencia del cine decayó a niveles nunca sospechados, y muchos técnicos cinematográficos se pasaron al mundo de la televisión.
Lejos de resignarse la industria se alió con la televisión y se adaptó a las exigencias del nuevo público ofreciéndole algo que la televisión no podía: el señuelo mágico de las grandes salas. Esa rápida capacidad de adaptación permitió a la industria cinematográfica salir de la crisis y comenzar una de sus etapas más prolíferas. No se habían vuelto a hacer películas mudas de éxito desde aquellos años 30 hasta que el director francés Michel Hazanavicius fantaseo con la idea de volver a retomar toda aquella magia que durante años conquistó al público que creció viendo las películas de George Méliès y los hermanos Lumière.
En la Europa del cine mudo, Francia estaba a la cabeza en cuanto a industria cinematográfica se refiere. Hazanavicius quiso arriesgar y homenajear a todos aquellos directores con cuyas películas había crecido y a los que debía tanto. El resultado: TheArtist (2011). Y el riesgo mereció la pena: cinco Premios Oscar incluyendo Mejor Película y Mejor Dirección y toda una generación puesta en pie ante el artista que ha demostrado ser Michel Hazanavicius.
El cine se encuentra en continuo cambio, renovándose y adaptándose con el claro objetivo de seguir conquistando al espectador. De este cambio trata el nuevo ciclo del Cine Estudio que rescata estas tres películas que desde perspectivas diferentes analizan las mutaciones que provocó la llegada del sonido a las salas de cine:

The Artist (Michel Hazanavicius, Francia + Bélgica, 2011). Int.: Jean Dujardin, Bérénice Bejo, John Goodman.
Sinopsis: George Valentin es un prestigioso actor del cine mudo en Hollywood. Su carrera profesional es inmejorable hasta que la llegada del sonoro le hace perder muchos papeles, e incluso le hace perderse a sí mismo. Mientras, la joven extra Peppy Miller triunfa gracias a George, a quien intenta devolverle el favor.

Tiempos modernos (Modern Times) (Charles Chaplin, EE.UU., 1936). Int.: Charles Chaplin, Paulette Goddard, Henry Bergman.
Sinopsis: Un obrero de la industria del acero acaba perdiendo la razón, extenuado por el frenético ritmo de la cadena de montaje. Tras recuperarse en un hospital es encarcelado por participar por error en una manifestación obrera. En la cárcel, también sin pretenderlo, ayuda a controlar un motín, por lo que gana su libertad. Entonces, reemprende la lucha por la supervivencia, que compartirá con una joven
huérfana que conoce en la calle.

El crepúsculo de los dioses (Sunset Blvd.) (Billy Wilder, EE.UU., 1950). Int.: William Holden, Gloria Swanson, Erich von Stroheim.
Sinopsis:“No necesitábamos diálogos… ¡Teníamos rostros!”, trona en este clásico de Wilder el personaje de Norma Desmond (Gloria Swanson). La prensa del momento tuvo reacciones dispares. En The New York Times se pudo leer la siguiente crítica: “El crepúsculo de los dioses es una rara mezcla de guión cáustico, interpretación magnífica, dirección magistral y fotografía discretamente artística con la que el público queda hechizado de manera automática y cautivo de un clímax desgarrador”. Por su parte, The New Yorker , en un alarde de condensación, la tildó gráficamente de “pretencioso trozo de roquefort”.
Un gran abrazo desde la culta capital de nuestra querida España,
Félix José Hernández