Cuba/ Editorial

Víctimas mortales , pasajeros del remolcador “13 de marzo”
Cubamatinal/ Algunos tipos de dictaduras parecen caminar sobre las aguas sin mojarse los pies ¡Aunque lleven las manos tintas en sangre!. Tal es el caso de la dictadura cubana y el probablemente mas abyecto crimen de su historial. Informe de Amnistía Internacional sobre los crimenes del remolcador “13 de marzo”
Madrid, 13 de julio/ CM/ A 18 años de la masacre muy pocos recuerdan -fuera de Cuba, excepto donde existan grandes comunidades de cubanos- que en una oscura noche de verano y casi a la vista de la población habanera, la ferrea dictadura que desgobierna los destinos de la nación decidió dar un escarmiento a costa de las vidas de civiles- niños de brazo incluídos- que trataban de escapar del infierno, acrecentado por el “período especial en tiempos de paz”.
Habría que poner un cartel indeleble en el cielo para que no se olvide la tragedia ¡ni a los victimarios!
Los hechos:
El 13 de julio de 1994, un importante grupo de familias cubanas, que llevaban consigo a numerosos niños, intentaron escapar de la dictadura a bordo de un remolcador de madera.
El remolcador, aunque viejo se encontraba en buena forma marinera y poco tiempo antes de los hechos se conoce que había sido reparado. Evidentemente las familias que viajaban en el buque -pilotado por su capitán- no suponían peligro en la travesía con el tiempo en calma y en una embarcación con potentes motores capaces de realizar la tarea de remolcar puerto adentro a enormes buques mercantes con su carga.

A la salida de la boca del puerto fue interceptado por dos remolcadores mas modernos -con caso de acero- que procedieron a embestir a la embarcación que huía hasta hacerla zozobrar. Algunos supervivientes relataron poco después que los remolcadores de acero acompañaban su acción con los cañones de agua que poseían y que suelen ser utilizados para apagar incendios de buques surtos en puerto.
Algunos afirman, incluso, que los potentes chorros de agua fueron dirigidos contra las personas que salían a flote, algunos tratando de salvar a menores y en todo caso sabían de la composición de los pasajeros, porque evidentemente, aquella fue una expedición de castigo al peor estilo de las SS alemanas o las tropas soviéticas en Ucrania.
Diferentes analistas y periodistas han tratado de recordar durante estos años los hechos, he aquí algunos de ellos:
“…Es difícil resumir los hechos, dos buques de los guardafronteras embistieron el barco, a pesar de que contemplaron que estaba lleno de mujeres y niños, la nave zozobraba y se usaron chorros de agua a presión contra los pasajeros, esto sin duda mató a algunos de los niños, cuando el hundimiento se produjo, lejos de auxiliar a las víctimas los militares prosiguieron con su ensañamiento, sólo la llegada de un buque griego les hizo deponer su actitud y gracias a su actuación hubo treinta y un supervivientes.
Pero treinta y siete personas fueron asesinadas, diez niños desde los cinco meses el más joven a los doce años el mayor, seis adolescentes desde los diecisiete años a los veintidós, veintiún adultos desde los veinticuatro a los cincuenta y uno años fueron masacrados y no contentos con ello el desgobierno cubano se negó a recuperar los cadáveres.
Todo está documentado por lo que a nadie le cabe duda de que fue el régimen castrista quien dio las órdenes…” Por Oswaldo Yáñez. Enlace al artículo: Los asesinados, aún claman justicia desde la bahía habanera
“…El 13 de junio de 1994 ocurrió la masacre ante la boca de la bahía de La Habana de la multitud que pretendió huir del país en un remolcador de madera al que las autoridades para que no escaparan y dar un escarmiento envistieron con buques de hierro ahogando alrededor de 40 personas entre ellos 9 niños.
Entonces la versión oficial fue “accidente” y culpó a los padres por “su irresponsabilidad” de embarcar a sus hijitos en un barco viejo sobrecargado.
La parodia del juicio sobre el caso dictaminó que fue “accidente” y, como en todo el mundo la legislación pena a los responsables de accidentes, aquí los responsables de ahogar a una multitud fueron exonerados de toda culpa…” Por Jaime Leygonier Fernández . Enlace al artículo: Muerte natural al estilo revolucionario
Sin embargo, ¡Y a pesar de ello, es como si no hubiera ocurrido!, fue una investigación de Amnistía Internacional con participación de los sobrevivientes, quien mejor describió el crimen al que calificó de ¡ejecución extrajudicial!; por delitos similares -antes y ahora- han rendido cuentas en tribunales internacionales conocidos genocidas.
Sin embargo a los genocidas de la marca Cuba, se les invita a reuniones, se pacta con ellos y se les reconoce el ejercicio de la soberanía sobre un pueblo que jamás los ha elegido; digan los que digan incluso sus agentes residentes en suelo español, devenidos “empresarios” y presidentes de asociaciones de “emigrados económicos”. La nueva peste roja que quieren clonar entre las comunidades cubanas en el extranjero para extender la dictadura mas allá de las fronteras isleñas.
Y es que para ellos somos sus esclavos, solo por haber nacido en Cuba. Información relacionada:
Informe de Amnistía Internacional sobre los crimenes del remolcador “13 de marzo”